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Bautismo de Acero - Capítulo 4

Un crujido apagó los demás sonidos de la noche. De repente, el atacante de Josh cayó de cara al piso levantando una nube de polvo a su alrededor, con su cuello doblado en un extraño ángulo. Antes de caer, la fina espada se escapó de su mano y se enterró en el mus­lo de Josh. Lo único que podía oírse era la entrecortada respiración de los muchachos y del sujeto que los había atacado. Quentin aprovechó ese momento de confusión y con todas sus fuerzas abanicó su espada, cortando músculo y hueso por igual. La cabeza de su atacante rodó por el suelo para mirarlo con ojos asombrados. Su cuerpo permaneció unos breves instantes de pie y luego se desplomó con pesadez, mientras la sangre salía a borbotones por la herida abierta. Al verse libres de esos extraños, Quentin corrió hacia su amigo para socorrerlo; vio que Josh tomó la hermosa espada entre sus ma­nos y la quitó de su pierna de un tirón haciendo una mueca, agrandando aún más la herida que ésta había ocasionado. Al llegar a él,...

Bautismo de Acero - Capítulo 1

Pyebra Ciudad Capital, año 3996 El viento huracanado que envolvió su cuerpo hizo que su vestido negro revoloteara a su alrededor y su cabello flotara como si la gra­vedad no le afectara. Las ramas de los arbustos que había a su alre­dedor se balancearon de lado a lado y algunas de sus hojas se des­prendieron de ellas. En una de las manos de la Señora Viktoria pa­reció como si una pequeña tormenta su hubiera formado en su pal­ma. Luego de esperar unos segundos a que la energía se condensara y pudiera manipularla, levantó su mano y un rayo de luz blanca salió expulsado de ella. Lehsa abrió los ojos al doble de su tamaño y, en una mezcla de miedo y desesperación, cruzó los brazos delante de él y escondió su cabeza. El rayo rebotó en el escudo invisible que había creado y se desvió hacia un costado . La rama de un árbol se desprendió después del impacto. “ Demonios , me hubiera abierto el pecho como a una maldita cabra” pensó. — ¡Lehsa, abajo! —Escuchó que alguien gri...